Los contratos de arrendamiento son acuerdos por los cuales una persona (el arrendador) se compromete a permitir que otra persona (el arrendatario) utilice un bien inmueble a cambio de un pago, que se denomina alquiler. Estos contratos están regulados por la Ley de Arrendamientos Inmobiliarios (LAI), que establece las obligaciones y derechos de ambas partes.

Existen dos tipos de contratos de arrendamiento en el Perú: el contrato a plazo determinado y el contrato a plazo indeterminado. El contrato a plazo determinado tiene una duración determinada, que puede ser por un mes, un año o cualquier otro período de tiempo acordado por las partes. Una vez que finaliza el plazo, el contrato se considera terminado y el arrendatario debe abandonar el inmueble. El contrato a plazo indeterminado, por otro lado, es un contrato de duración indefinida que sólo puede ser terminado por alguna de las partes mediante una notificación previa.

En ambos casos, el arrendador tiene la obligación de entregar el inmueble en buenas condiciones de habitabilidad y de mantenerlo en ese estado durante la vigencia del contrato. Por su parte, el arrendatario tiene la obligación de pagar el alquiler en el plazo acordado y de utilizar el inmueble de acuerdo con su destino.

Es importante tener en cuenta que el contrato de arrendamiento debe ser escrito y debe contener ciertos elementos obligatorios, como la descripción del inmueble, la duración del contrato, el monto del alquiler y las condiciones de pago. Además, el contrato debe ser registrado ante el Registro de Propiedad Inmueble para que tenga validez legal. Si surgen problemas o disputas durante la vigencia del contrato, es posible acudir a una mediación o a un arbitraje para resolverlas de manera amistosa.